Con mucho cuidado…


…porque eso nos identifica, habla de nosotros, de nuestra manera de vivir. La dinámica del cuidado supone una afectación personal: desde mi cuidado, al cuidado de los otros, de la naturaleza y al sentirse cuidado por Dios.

Guiados por la reflexión de este tema de la mano de Jose Manuel Aparicio,  nos hemos reunido en Valencia un grupo representativo de nuestros centros y proyectos de acción social de la provincia, La encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco, ha sido una fuente de riqueza doctrinal y espiritual que Josema ha sabido desmenuzar para extraernos lo esencial sobre las preocupaciones de la Iglesia hoy sobre los temas medioambientales y su impacto en nuestra vida, y la necesidad de tomar conciencia de ello como ciudadanos y comprometidos socialmente con las personas excluidas por esta cultura que el Papa denomina “cultura del descarte”. Llamados/as a “despertar las fuerzas espirituales” (Benedicto XVI) que harán que la solución a los problemas de esta sociedad no vengan por medio de grandes proyectos o ideas sino por grandes personas, personas significativas que las muevan.

Crear ciudades o espacios de cuidado (“espacios verdes”), es nuestra tarea, personal y comunitaria. Con el símil de la ciudad narrada simbólicamente en el Apocalipsis (Ap 10, 21-27), Josema nos ha explicado todo su sentido en relación a estos espacios necesarios para cada uno, en el que se den cabida a otros: fijar protecciones para conseguir el equilibrio, cimientos para asegurarlos bien, puertas para la acogida y hospitalidad, piedras preciosas (los talentos). Y una buena gestión del tiempo, que no sea sólo cuantitativa (chronos) sino cualitativa (kairós, aión, eschaton) que permita obtener disfrute, eternidad, sentido. La naturaleza es un lugar privilegiado para equilibrar estos tiempos...¡Cuidémosla, cuidémonos, sintámonos cuidados por Dios!

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