Aquí y ahora


En estos tiempos tan propicios a la dispersión por los múltiples requerimientos, tareas, compromisos, ofertas… que se nos presentan, se impone la necesidad de poder algunas veces “pararse”, quizá no tanto para desconectar, sino para sabernos conectar bien. De la mano de Juan Carlos Morcillo García, psicólogo de Valencia, buen conocedor de ámbitos de vulnerabilidad como son las personas con discapacidades psíquicas, fuimos acompañados durante el viernes día 10 un buen grupo de los equipos de trabajo de las Obras Sociales de las Hijas de la Caridad, Provincia de Pamplona.

El encuentro nos dio claves para aprender a ser conscientes de algunos contenidos con que nos han ido llenando la mente y fuimos asimilando sin capacidad crítica, y para hacernos bastantes preguntas, como cuál es nuestro modelo propio, qué dicen y qué decimos acerca de nosotros mismos, qué se espera de nosotros, qué “encargos” les hacemos a los demás, o cuáles son nuestros maestros en la vida y por qué les elegimos como tales.

Algunas afirmaciones nos sirvieron también para captar la importancia de la actitud con que afrontamos nuestra tarea de cara a las personas a quienes acompañamos. Algunas fueron:

  • Nuestro principal peligro es la costumbre
  • No generalizar, si es posible
  • Preocuparse no es ocuparse
  • Evitar suplantar la identidad
  • Vigila si te conviertes en “sincericida” (destruir a base de sinceridad)
  • Antes de nada, argumenta la presunción de capacidad en los demás
  • La educación es: herramientas más cariño
  • Lo primero siempre es gestionar el dolor
  • El objetivo no es la felicidad, es el sentido

Dedicamos también algunos momentos a algunas prácticas sencillas en torno al Mindfulness (atención o conciencia plena; el aquí y el ahora) y a dinámicas enfocadas a reconocer las emociones básicas, saber escuchar los relatos personales de quienes acompañamos, no dejar de hacer, en el momento adecuado, un feedback positivo, que incluya siempre la verdad, plantearnos y plantear a otros buenas preguntas, invertir en soluciones, no en problemas. La clave de todo esto está en encontrarnos conectados interiormente con nuestra propia verdad, esto nos da libertad. Sabemos que haremos algo auténticamente y empezarán a pasar cosas que después irán solas.

Agradecemos esta jornada de encuentro, alegría y reflexión, para continuar caminando en nuestra apasionante tarea en la cual el centro es la persona, y Dios en ella.

folleto informativo_Mindfulness